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Las despedidas


“Encontrarse es el comienzo de la separación”.

Proverbio Japonés


Declaración de Propósitos

Amamos la belleza con mesura y rendimos culto al saber pero sin caer en la debilidad. Hacemos uso de nuestra riqueza más como medio de acción que como motivo de jactancia, y no es ningún oprobio para nadie aceptar su pobreza, pues lo realmente vergonzoso es no tratar de salir de ella en la medida de lo posible”.

Tucídides, Elogio Fúnebre (431 a.C.)

Señas Personales

Comenzó a lavarlo y pronto reconoció la cicatriz de la herida que le había hecho un jabalí (…) y hablóle así : —Tú eres ciertamente Odiseo, hijo querido; y yo no te conocí hasta que te pude tocar con estas manos”.

Ὀδύσσεια, Canto XIX

“La identidad del hombre se establece por su cuerpo, y la identificación y el reconocimiento por las fracturas, por las cicatrices. Al hombre se le reconoce por donde se ha roto. La realidad original del hombre es indeterminación vacía, y por tanto apenas se distinguen unos de otros. Es necesario dejar paso a las diferencias, que aparecen porque nunca las personas se rompen por el mismo sitio. El proceso de individualización viene dado por el conjunto de fracturas. Por eso en no pocas culturas, para reconocerse a lo largo del tiempo era costumbre romper un objeto por la mitad, y así sus portadores podrían encajar un trozo con el otro. Eso es lo que los griegos llamaron symbolon. Así se reconoce al ser humano, según Jung, no solo por las fracturas del cuerpo sino también del alma”.

Jacito Choza y Pilar Choza. Ulises, un arquetipo de la existencia humana.

Cañones de Papel

La imprenta es un ejército de veintiséis soldados de plomo con el que se puede conquistar el mundo”.

Johann Gütemberg

El Cadáver Exquisito


“No será
el miedo a la locura
lo que nos obligue a bajar

la bandera de la imaginación”
.

André Bretón - Manifiesto del Surrealismo 1924

¿Contradicción humana?

“–Nietzche dijo: «Dios ha muerto».
–Dios tuvo paciencia y un día susurró desde un sanatorio en Weimar: «Nietzche ha muerto».
–¿Era humana, demasiado humana, la voz de Nietzche? Porque nos deja oír una gran contradicción. Si Dios ha muerto, significa que, alguna vez, Dios vivió”.

Carlos Fuentes. En esto creo.

No coincido con Carlos. Nietzche incluyó esta frase en el pasaje “El Loco” de “La gaya ciencia”. Al leerlo completo, más que una declaración de ateismo, es la crónica de la cultura occidental laica, que ha decido establecer como único fin y medio de trascendencia a una ciencia aséptica. Esta sublimación no apartada de la idolatría, ha dejado al hombre solo. Frase no exenta de angustia, nos muestra a un hombre, “un loco”, que se vuelve sobre sí y se interroga sobre los orígenes y su destino.

La naturaleza del poder

"Sabemos que nadie se apodera del mando con la intención de dejarlo. El poder no es un medio, sino un fin en sí mismo. No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución; se hace la revolución para establecer una dictadura. (…) Y el objeto del poder no es más que el poder. ¿Empiezas a entenderme?".

George Orwell. 1984.


La libertad de Ícaro

“La caída de Luzbel prefigura y contiene a la de los hombres. Pero Luzbel, hasta donde sabemos, es irredimible: su condena es eterna. El hombre en cambio, puede pagar su falta, cambiar la caída en vuelo. El amor es el reconocimiento, en la persona amada, de ese don de vuelo que distingue a todas las criaturas humanas. El misterio de la condición humana reside en su libertad: es caída y es vuelo. Y en esto también reside la inmensa seducción que ejerce sobre nosotros el amor. No nos ofrece una vía de salvación; tampoco una idolatría. Comienza con la admiración ante una persona, lo sigue el entusiasmo y culmina con la pasión que nos lleva a la dicha o al desastre. El amor es una prueba que a todos, los felices y a los desgraciados, nos ennoblece”.

Octavio Paz. La llama doble.


Paz, Nobel de literatura 1990, probablemente haya sido el mejor escritor contemporáneo en lengua española. Sus palabras se elevan sobre el papel y celebran con nosotros la creación de un lenguaje rico, preciso y a la vez portador de infinitos matices. Nadie había podido decir tanto en tan poco. Se ha marchado muy temprano. Las letras todavía lloran.

Polyphêmos

¡Escúchame tú, Poseidón, el que abrazas la tierra, el de cabellera azul oscura. Si de verdad soy hijo tuyo y tú te precias de ser mi padre, concédeme que Odiseo, el destructor de ciudades, hijo de Laertes que tiene su morada en Itaca, no llegue a casa. Pero si su destino es que vea a los suyos y llegue a su palacio y a su tierra patria, que regrese tarde y de mala manera: sin sus compañeros, en nave ajena, y que encuentre nuevas calamidades en su casa!

δύσσεια, Canto IX

Odiseo ha conseguido cegar y escapar de Polifemo a fuerza de ingenio. El único ojo del gigante -símbolo de la fuerzas naturales y del conocimiento primitivo- ha sido cercenado por la razón. Pero esta hazaña no queda exenta de consecuencias: el cíclope maldice a Ulysses y torna más largo y fatigoso su viaje de retorno a casa. Héroe arquetípico, deberá sortear innumerables obstáculos para retornar al hogar y aún allí continuarán. Solo a través de un largo viaje lleno de dificultades y pruebas es posible obtener el conocimiento, el reconocimiento y la transcendencia.