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Silencio!


Los hijos de Caín

Caín es agricultor sedentario y Abel un pastor nómada, Caín representa la ciencia que se revela y “mata” al hombre natural representado en Abel. Ha muerto el hombre Mesolítico y el Neolítico le sucede.

Caín es homicida y fraticida, el primer hombre que en uso de su libertad, asesina por celos a otro que además es su hermano. No lo hace en defensa propia ni por un accidente, su crimen es violento e intencional.

Su castigo es labrar sin éxito ni cosecha, y perder por ende, sus conocimientos agrícolas. Condenado a ser nómada, vagará “errante y extranjero” en la tierra. Sin embargo, su castigo no es idéntico a su crimen, el talión es sustituido por el destierro y se prohíbe cualquier forma de justicia privada, una señal le es colocada para evitar su homicidio. En lo sucesivo “Nadie matará a Caín”.

La sentencia Divina ha dado origen al mito de la inmortalidad de Caín, “El que no muere” o “Aquel que siempre vive”. En este punto la cultura popular, ha identificado en algunos casos a Caín como uno de los “no muertos” y dada su incapacidad para alimentarse de los frutos de la tierra a menudo es asociado a fuerzas oscuras.

¿Contradicción humana?

“–Nietzche dijo: «Dios ha muerto».
–Dios tuvo paciencia y un día susurró desde un sanatorio en Weimar: «Nietzche ha muerto».
–¿Era humana, demasiado humana, la voz de Nietzche? Porque nos deja oír una gran contradicción. Si Dios ha muerto, significa que, alguna vez, Dios vivió”.

Carlos Fuentes. En esto creo.

No coincido con Carlos. Nietzche incluyó esta frase en el pasaje “El Loco” de “La gaya ciencia”. Al leerlo completo, más que una declaración de ateismo, es la crónica de la cultura occidental laica, que ha decido establecer como único fin y medio de trascendencia a una ciencia aséptica. Esta sublimación no apartada de la idolatría, ha dejado al hombre solo. Frase no exenta de angustia, nos muestra a un hombre, “un loco”, que se vuelve sobre sí y se interroga sobre los orígenes y su destino.